Cada vida es un universo. Nadie vive la misma experiencia. Eso implica que todos podemos aprender de todos, porque siempre hay alguien que ha vivido algo que puede darnos una lección de vida. Una de las excusas que más a menudo se escucha es culpar a las circunstancias de nuestra infancia por no haber tenido el éxito que se esperaba, sin embargo, la realidad es muy distinta y los datos matan este relato derrotista. La verdad es que muchas personas han vivido infancias terribles, no obstante, han convertido su historia en un medio de superación. Cada dolor un escaño para avanzar. No se han quedado a lamer sus heridas, sino todo lo contrario, han avanzado aún pese al dolor. Tu infancia no es tu destino. No debería serlo. De eso trata este libro de biografías de varones que no dejaron que su infancia determinara su futuro.
Cada vida es un universo. Nadie vive la misma experiencia. Eso implica que todos podemos aprender de todos, porque siempre hay alguien que ha vivido algo que puede darnos una lección de vida. Una de las excusas que más a menudo se escucha es culpar a las circunstancias de nuestra infancia por no ...