De la crudeza del campo aragonés a la agitada Zaragoza de preguerra, Matías emprende un viaje de dolor, esperanza y transformación. Enfrentando el desarraigo, la amistad, el primer amor y la amenaza inminente de un país al borde de la guerra, deberá construir su destino desde la nada, guiado por la memoria de su madre y por el valor de quienes, aun en la sombra, eligen tender una mano.
Una historia íntima y conmovedora sobre cómo crecer cuando la infancia ha sido negada, sobre encontrar luz cuando lo que queda es oscuridad, y sobre la lucha de un joven por ganarse un lugar en el mundo cuando todo parece estar en su contra.
Francisco Rubira Marzal escribe con el alma en carne viva y el corazón lleno de estaciones vacías. Nacido en Valencia, su voz literaria surge del silencio heredado, de las ausencias que moldean y de las palabras que permanecen cuando todo lo demás se va.
Tras el emotivo recorrido de su primera novela, Todo lo que no vivimos, Rubira Marzal regresa con El tren de los besos olvidados, su segunda obra. En ella, no habla de amores, sino de raíces; de pérdidas que dejan huellas, de heridas que enseñan, de infancias golpeadas por la dureza de la vida y salvadas por gestos pequeños pero inmensos. Esta obra es un homenaje a quienes vivieron en la intemperie del alma, a quienes fueron olvidados incluso antes de ser recordados.