Ausencias

Los Libros de Estraperlo (Wanceulen Editorial)
5

Hasta no hace mucho estos poemas vagaban por el hiperespacio, donde su autor los había dejado huérfanos de un cuerpo en el que expresarse. Gracias a una iniciativa de Los Libros del Estraperlo esos poemas antes errantes y sin rumbo permanecen ahora recogidos en el calor de la hoja de papel, quizás excesivamente sedentarios para el gusto de algunos, pero, al menos, juntos, porque los poemas de amor se necesitan unos a otros para formar un organismo. 

Los que, como yo, pensamos que facebook, ese patio de vecinos, ese rastrillo de opiniones e imágenes, no es el lugar adecuado para escribirle al amado, estamos de enhorabuena. Los perdedores analógicos preferimos un espacio de primitivo papel a un inmenso universo de bites para publicar un poemario de amor. He aquí uno al estilo clásico. 

Y no ha sido tarea fácil. Sé que cada uno de los humanos que ocupamos este mundo tenemos, hemos tenido o tendremos un poemario de amor esperando a ser escrito, pero la mayoría quedan inéditos, en primer lugar, por pudor o por ser incapaces de convertir en palabras los sentimientos. Pero además, en este caso, se añade la dificultad de convencer a su autor para que rescatase sus errantes poemas y los convirtiese en libro de papel. Ha costado casi 3 años desde que empezamos a convencerle para que los juntase en un poemario. José Carlos Villegas es uno de los inventores del modo de vida slow, él prefiere amasar sus poemas y hornearlos a fuego lento, enviarlos al frío hiperespacio para que se hagan fuertes e independientes y sentir que ya forman parte de todos, o que al menos están ayudando a construir un mundo virtual mucho más habitable... Tampoco estaba convencido de la necesidad de un nuevo poemario de poemas de amor. 

Sin embargo, creo que siempre hay que dar la bienvenida a uno de estos, porque por mucho almíbar que destilen hacen un poco más habitable estos espacios angostos y desolados de la realidad. Si le añadimos como valor el estar dirigidos a un amor ausente, se convierten en poemas universales, pudiendo ser utilizados por todos aquellos huérfanos que anhelamos la conquista de un cuerpo para amar. 


Read more
4.8
5 total
Loading...

Additional Information

Publisher
Los Libros de Estraperlo (Wanceulen Editorial)
Read more
Published on
Sep 29, 2017
Read more
Pages
92
Read more
ISBN
9788499937663
Read more
Read more
Best For
Read more
Language
Spanish
Read more
Genres
Poetry / European / Spanish & Portuguese
Read more
Content Protection
This content is DRM protected.
Read more

Reading information

Smartphones and Tablets

Install the Google Play Books app for Android and iPad/iPhone. It syncs automatically with your account and allows you to read online or offline wherever you are.

Laptops and Computers

You can read books purchased on Google Play using your computer's web browser.

eReaders and other devices

To read on e-ink devices like the Sony eReader or Barnes & Noble Nook, you'll need to download a file and transfer it to your device. Please follow the detailed Help center instructions to transfer the files to supported eReaders.
Coordinado por José Luis Rúa Nácher

Prólogo: José Luis Rúa 

Imagen de Portada: J. Manuel Carrasco Galán

Poesía: José L. Acosta, Mada Alderete, Clara Correia, Cristina Crista, Ana Deacracia, Angela Felicio, Mª. Luisa Francisco, Carmen Herrera, Pedro Jubilot, Augusto Lourido, Pedro Ojeda, Joao Pereira, María Sánchez, Susana Sousa. 

Arte: Láminas de J. A. Faraco, Karina Müller, J. M. Carrasco Galán, Eduardo Pereiro, Gemma Cayuela, Manuela Santos, Elisabete Guerreiro, Fátima Concepción, Dani Franco. 

Escultura: Jose Antonio Faraco

Pintura: J. Manuel Carrasco Galán

Fotografía: Eduardo Pereiro 

Fado: Angela Mascarenha



Hablando, tomando ese café de la mañana y dándole rienda suelta a la imaginación, pensé que podríamos hacerlo, como lo hemos hecho otras veces. Quizás, pudiera incluso aportar unas gotas de novedad a esta nueva muestra. ¡¡Juan: podemos presentar un poemario y darle una cierta semejanza con el entorno global de la noche!! Así que en unos minutos se parió una idea que le da sentido a todo lo que hacemos, y que pone en movimiento a unos cuantos creadores de aquí, de las Tierras Bajas del Guadiana y de otras tierras de mucho mas allá. 


Junto a las esculturas de mujeres de Faraco descansando en enormes peanas, colgaran obras de Juan describiendo esos patios y viejos claustros. Junto al barro y la arcilla, se suspenderán lienzos matizados en verde de pilistras y blanco de blancas paredes. Por otro rincón del coqueto estudio, veremos las fotografías de Edu Pereiro, imágenes en blanco y negro, mujeres soñando sobre el agua o imaginando escenas sobre finas sábanas de lino. Y por el frente, en algún momento de la noche, la melancolía del fado llegará de la voz de Angela Mascarenha, esa mujer medio poeta medio fadista que lo funde todo en uno. Será una buena manera de abrir el mes de junio, seguro. 


Y así es como distintos autores volverán a reunirse para la ocasión, lo harán en este poemario que llegará a tus manos y que fue elaborado a una velocidad propia de gente en buen estado de forma física. Escritores que se sumaron a la aventura y pusieron sus poemas sobre la mesa, sabiendo que la noche del uno de junio los casarán en el Atelier de Juan Galán, con sus propias obras, las del escultor J. M. Faraco, las fotografías de Edu Pereiro y la voz de Angela Mascarenha. 

Ana Deacracia y sus palabras siempre matizadas, sus preguntas, sus respuestas. Angela Felicio que se abre dulce por primera vez con su voz baja e intimista. Augusto Lourido y su docencia como bandera y su libertad presente. Carmen Herrera, breve y llena de certeza. Telegráficamente justa. Clara Correia, con su lucha entre el sueño y la realidad. Silencio secuestrado. Cristina Crista, con música para los deseos y dudas en el amanecer. Joao Pereira, con la memoria repleta de recuerdos y versos listos para regalar. José León Acosta, disidente de lo ambiguo y maestro del concepto. Mada Alderete, guardiana de la esencia y pensadora del verbo. María Luisa Francisco, de sensualidad gramatical y palabras llenas de miradas. María Sánchez, repleta de liturgia femenina y guerrillera de la palabra certera. Pedro Jubilot, viajero romántico, recolector de miradas próximas. Pedro Ojeda, campesino de versos y coleccionista de sensualidades vividas. Y finalmente Susana Sousa, la redactora del concepto, la visionaria de los encuentros multidisciplinares. 


Todos ellos, juntos por esta vez, dispuestos a dar contenido a la nueva lectura que se hace traslúcida entre obras inmortales, llenas de mensajes, llenas de interpretaciones, tantas y tan variadas como con- ceptos del arte tiene cada uno de nosotros. Y al final del camino, una jornada más donde todos y cada uno han dado lo mejor de sí, o tan solo lo suyo, únicos y capaces de sumar la voz, la palabra, el color, la forma, el concepto, la sensación, lo sensorial... lo creativo. 


Y luego sin que se me quede en el olvido, recordar a unos maestros del color y la forma, que se unieron de igual manera para dar más sustancia a este cocido internacional, con sabor a arte y a creación. Si unos pusieron versos, otro barro con forma, visión en blanco y negro, pinceladas de verde sobre blanco o sonido con acento lisboeta, los hay que acompañan a esos versos a través de sus estructuras coloristas, sus círculos sensuales, sus líneas troceadas o sus figuras para toda la vida. Aquí están las obras de Dani Franco, Karina Müller, Elisabete Guerreiro, Manuela Santos, Fátima Concepción, Juan Galán o Gema Cayuela. 


Por eso, tal vez hoy, cuando se abra la exposición múltiple, algo falle, algo se haya quedado por el camino, o sencillamente decidió coger otra dirección, pero en nuestra memoria quedará que una vez más nos unimos por un instante para ser de nuevo los enamorados de las Tierras del Bajo Guadiana, vengamos de donde vengamos, los creadores de la frontera de los sueños. 

José Luis Rúa. La tarde de Sábado Santo en Ayamonte. 2018. 


El poemario que José Luis Rúa Nácher, no deja dudas acerca de su tema. Es la pérdida y la muerte. Luego en el título: Estación término. Esta última estación, este definitivo destino, terminal, no es otro que el irremisible final de la vida; y allí el camino se hace, se va haciendo, siempre más y más con la conciencia de este destino a llegar. Por esta razón los versos de José Luis abren con esa conciencia tranquila, con este reconocimiento que la ruta, sea cual sea la elección del camino, inevitablemente desembocará en esa última parada.


Ésta es realmente la gran cadena que impregna el trabajo: un reto a la muerte. Reto a veces evidente... reto otras veces menos claro, refiriéndose a otras pérdidas, sólo dejando que se suponga esta mayor pérdida, irreversible, que de hecho el título –Estación Término– nunca permitiría olvidárselo.


Un reto, dijo. Pero reto que nunca es, sin embargo, derrota, llanto, mero lamento, queja penosa. No es un lloro triste de un vencido avant la lettre. Es, en cambio, un reto valiente, cara a cara, ojos en los ojos, recordándonos ese otro poema Visitación, del mexicano Alfonso Reyes.

Tal vez es porque, por la valentía de enfrentarse a quien sabemos que nos derrotará, de ostentar la mirada desafiante ante toda nuestra reconocida cuotidiana pérdida, sin embargo, no crea consternación, o devastación del alma. Como Héctor frente a Aquiles. Somos conscientes de que al final perderemos; pero eso no significa que se aban- done la lucha. No. En José Luis queda el espacio intacto para que flote y permanezca el amor, esta tercera herida de Miguel Hernández. Porque el amor, lo dijo, es la mayor arma en esta lucha desigual. Y es que en la poesía de Rúa el amor está, actual, completo, pertinente.


Pero el poemario se hace también de una visión propia sobre la poesía y sobre cómo ella se entreteje en cuerpos y almas. Hay que leer el poema A poema, que viene del anterior libro A Pedales entre los escombros, escrito en colaboración con Eladio Orta.


Y sobre poesía, sobre su misterio y su encanto, sigue siendo, in- cluso cuando el poeta se pregunta sobre su propia escritura. Después de leer, como admite, la poesía de esos grandes autores contemporáneos españoles Orihuela, Uberto o Eladio, el poeta se declara in- capaz de poner orden en sus propias palabras y sus sentidos.


Pero los poemas reflejan y abrazan también la crítica social, la aten- ción militante por un mundo mejor y más justo; y siempre la poesía como un vehículo de todo: amor, presagios de muerte, justicia, integridad y carácter, con las mejores palabras, a lo largo de la pista larga que nos llevará a la estación Terminal. Y aun si sabe que el tiempo es poco...aunque sepa que el tiempo es corto, el hombre, el poeta, no baja los brazos. No abandona los ideales y la lucha. Utiliza el verso. Sirvese del poema. Enseña la poesía como arma y bandera.


Aquí está una poesía clara, consistente, de profundo sentimiento y expresión, no sólo en el camino de esos poetas que en la misma obra José Luis cita y de quien se reconoce tributario en lectura y escritura, sino también en la ruta de Jesús Barquet Copla por la muerte de mi Patria o Antonio Machado en Coplas Mundanas.


Fernando Cabrita

 

©2018 GoogleSite Terms of ServicePrivacyDevelopersArtistsAbout Google|Location: United StatesLanguage: English (United States)
By purchasing this item, you are transacting with Google Payments and agreeing to the Google Payments Terms of Service and Privacy Notice.