El Acompañante Terapéutico interviene desde lo cotidiano y eso permite observar escenas que no se ven en otros espacios terapéuticos. Antes de ingresar al aula se ubicaba, donde se forma el aula, cuando los docentes intentan obligar a ingresar, lo que obtenían por resultado son berrinches, enojos y desbordes de angustia. Sin embargo, cuando el at decide ocupar físicamente el mismo espacio, es decir, pararse al lado de la puerta junto a él pero sin ingresar, la escena cambia.