Vivir nuestra vida es compartirla. Realizarla de manera plena es sentirla en el contacto y dedicarla a los propósitos que contribuyen a configurarla bien. Sólo en la confluencia de ambos avatares, los de nuestras nostalgias y los de nuestros anhelos, podemos asumir nuestra vida en su sentido auténtico. Sólo así es posible “desplegar” su destino en la plenitud de su forma. Es imprescindible, sin embargo, “ampliar” el presente con esmero y mesura. El único pasado que vale es el que está vivo en el presente, porque no ha terminado de ocurrir; y el único futuro que vale es el que, igualmente vivo y actual, ha comenzado ya.
Nació en Buenos Aires en 1930 y se graduó como médico en 1955. Es Director del Centro Weizsaecker de Consulta Médica y del Instituto de Docencia e Investigación de la Fundación Luis Chiozza. Presidente Honorario del Istituto di Ricerca Psicosomatica-Psicoanalitica Arminda Aberastury de Perugia. Miembro del Comité Asesor del International Journal of Neuropsychoanalysis y del Analytic Psychotherapy and Psychopatology. Miembro del Comité Promotor de Seminarios, en el Istituto di Psicologia, Facoltà Medica, Università degli Studi di Milano, y miembro del Comité Consultor Internacional de la Rivista della Società Italiana di Antropologia Medica.