Los microcuentos al final, que son pura poesía, hacen el amor con la metáfora, con el “comosí” como faro y como guía. Son un libro adicional, un regalo para el alma.
Su “tristeza estancada de mirar por la ventana, esperando a nadie”, “tiempos de duelos, tiempos de descenso a los infiernos, tiempos de escuchar la propia voz”.
Dicen que escribimos en palabras significativas para exorcizar nuestros “daimones” internos.
Ebert Wentinck
Nació en Las Flores, provincia de Buenos Aires, y vive en Cañuelas. Se graduó en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, en Licenciatura en Administración y Contador Público.
Desde hace unos años conduce el programa de radio Aquí y ahora noticias, en el que expresa sus pensamientos y experiencias. Trabajó toda la vida en la industria automotriz, fue docente universitario, y en estos tiempos enriquece su vida escribiendo novelas, cuentos y microrrelatos.
Pertenece al grupo literario de la Biblioteca Sarmiento de Cañuelas. En 2020 también publicó el libro de cuentos, reflexiones y poesías Aprender no es un cuento. En 2021, las novelas María. Sin culpa ni resignación, El buscador incansable y El pozo de la mentira. En 2022 publicó Atadas con alambre, libro de cuentos y microrrelatos.