No es pues un libro sobre los terroristas, sino sobre los demócratas, sobre
sus miedos, sus perplejidades, sus contradicciones e incluso sus estupideces a
la hora de enfrentarse a sus verdugos.
«En sus páginas se analizan las principales técnicas que aplican los
profesionales del terror para extraer el máximo beneficio de las oportunidades
que los regímenes democráticos les ofrecen. Está escrito desde la convicción de
que cuanto mejor conozca la gente cómo manipulan los terroristas la opinión
pública, más difícil será que logren sus objetivos.»
Lo dirige la humilde intención de que los ciegos vean, los sordos oigan y
hablen los mudos. Si usted no es ciego, ni sordo, ni mudo, siga su camino.