Puede que Dios te perdone pero yo no

Roberto Pérez Muñoz
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 Relato corto que fue presentado al 2º certamen literario de relato breve de España cuya particularidad era que independientemente del tema, titulo y género elegido por el autor, todos los relatos debían empezar por la frase "Entonces...se escuchó un grito"
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3.6
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Publisher
Roberto Pérez Muñoz
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Pages
4
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Language
Spanish
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Genres
True Crime / General
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Un extraordinario reportaje que muestra a la mujer-mito del narco mexicano tal cual es: explicando lo que significa nacer, crecer y vivir en ese mundo, contando sus experiencias con los grandes capos y los narcopolicías, revelando las entrañas de ese infierno y también su intimidad... todo ello gracias al enorme oficio del mejor periodista de México.

Resultado de una larga serie de entrevistas a Sandra Ávila, la Reina del Pacífico, contiene el primer testimonio sobre lo que significa nacer, crecer y vivir dentro de la mafia del narcotráfico. Esta mujer-mito le platica a Julio Scherer su historia, en la cual se manifiesta directamente, con todas sus contradicciones, temores y arrebatos. Su voz, ante el periodista y la opinión pública, retumba poderosa, aunque por momentos se exprese a la defensiva, lacónica y desalentada.

Gracias al enorme oficio narrativo de quien es considerado el mejor periodista de México, Sandra Ávila nos presenta las entrañas de ese mundo gobernado por la muerte, pero también habla de su intimidad. "Y en la lucha por mostrarse dueña de sí misma" -como escribe Scherer-, resulta contundente. "Me he emborrachado con la vida y he padecido crudas de las que me he levantado. Ahora tropiezo con los muros de mi celda entre la depresión y el ánimo, medio muerta y medio viva, caída y vuelta a levantar..."

Libro único en muchos sentidos, La Reina del Pacífico: Es la hora de contar se publica en el momento más trascendental de la guerra contra el narcotráfico. Suministra a los lectores piezas cardinales que le permiten descifrar el rompecabezas de esta violencia sin antecedentes que sufre nuestro país y que parece no tener fin.

En estos textos, hilvanados poco a poco tras amargos amaneceres detrás de los barrotes, se describen hechos cotidianos simples de un hombre simple, llevado al extremo de su condición humana...

He aquí una crónica desgarradora que conduce de la mano al lector a través de los intrincados y hediondos pasillos de la cárcel federal de Puente Grande, donde durante tres años Jesús Lemus vivió una auténtica temporada en el infierno y padeció los brutales mecanismos punitivos del sistema penitenciario mexicano.

En 2008, cuando Jesús Lemus dirigía el periódico El Tiempo de La Piedad, Michoacán, publicó diversas notas que irritaron a las autoridades locales. La venganza de los poderosos no se hizo esperar: le fabricaron cargos criminales y lo enviaron al penal de máxima seguridad de Puente Grande. Después de varios años encerrado e incontables tribulaciones, Lemus consiguió la libertad. Gracias a la fuerza que el oficio de periodista le brindó, se decidió a contar su historia y la de aquellos hombres con los que compartió torturas y humillaciones.

En las condiciones de reclusión más adversas, el autor registró las conversaciones que sostuvo en el área de segregación denominada Centro de Observación y Clasificación, donde día a día luchan por sobrevivir los presos de más alta peligrosidad, la llamada "selección nacional del crimen".

Al amparo del frío de la madrugada, las voces de "los malditos" comienzan a desfilar. Entre otros, hablan Daniel Arizmendi, El Mochaorejas; El Duby, ex integrante de los narcosatánicos; Juan Sánchez Limón, un lugarteniente del Lazca; Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo; Daniel Aguilar Treviño, el asesino confeso de José Francisco Ruiz Massieu; Mario Aburto; Rafael Caro Quintero y El Gato, un extraño personaje que hace confesiones insólitas y revela pasajes desconocidos de cómo eran los díasen el penal cuando El Chapo Guzmán estaba preso.

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