Una bonita soleada mañana de matsuri aguardaba a takotyann a finales de verano, la última del verano además. En esa noche de la emoción casi ni pegó ojo pues había aguardado al último día para disfrutarlo a tope. No disponía de mucho dinero, ocho mil quinientos veinte céntimos era su presupuesto. Es que es muy ahorrador takotyann, había aguantado hasta ese día todo el dinero que disponía pues sabía que ese día habría grandes descuentos, y sabía que debía estar de los primeros para poder comprar alguna cosa buena, bonita y barata.