Jesús vino a realizar una revolución, a cambiar todos los parámetros y conceptos que existían en su tiempo respecto a las tradiciones y la religión. Lo hizo de una manera auténtica y lo enfrentó no con demagogia, sino de la manera más importante, actuando, dando discursos con acciones que bien analizadas nos muestran una faceta de Jesús que a veces olvidamos, la de un Cristo comprometido con los despreciados y con todos aquellos que de un modo u otro vivían la injusticia. Cristo habló con mujeres cuando nadie lo hacía; les enseñó cuando eso se entendía que era tirar piedras a los cerdos; las incorporó como discípulas cuando eso se consideraba una afrenta; las incorporó como “hijas de Abraham”, cuando se creía que sólo los varones lo eran; permitió que lo tocaran, especialmente mujeres marginales, que eran despreciadas profundamente por ser lo que eran; encomendó la misión más portentosa, el anuncio de la resurrección a las mujeres. Lo más importante es que nunca, de ningún modo, dejó entrever ninguna forma de discriminación en relación a la mujer, algo que era común entre los líderes religiosos de su tiempo, Cristo, simplemente no lo hizo.
El mensaje de Cristo es tan importante, tan aplastantemente vital… lástima que muchos aún no lo entiendan. Para Dios no hay seres humanos de primera y segunda categoría, Jesús, el que revela a Dios, lo muestra perfectamente. Sus seguidores no pueden hacer menos.
Miguel Ángel Núñez, PhD, de ascendencia chileno-argentina, es consejero familiar y terapeuta matrimonial con vasta experiencia. Viaja por el mundo impartiendo conferencias y ha sido profesor universitario por más de 35 años. Es invitado regularmente a disertar sobre temas como educación infantil, sexualidad, dinámica familiar, matrimonio, antropología y ética. Felizmente casado, tiene dos hijos adultos, también casados, y es orgulloso abuelo de cuatro nietos. Ha escrito más de 100 libros. Reside en España.