Frente a planteamientos ideológicos dominantes que interpretan los hechos históricos con un carácter unidireccional e interesado, en la medida en que la distorsión del pasado sirve para justificar el presente, han surgido actualmente en las ciencias sociales, y concretamente en la Historia, propuestas que son sensibles a los acontecimientos presentes y cuyas vivencias individuales y sociales llevan a interrogarse sobre el pasado y las prácticas de dominación, sobre los grupos marginales, mujeres, esclavos… heterodoxos, en suma. Se trata de una corriente historiográfica que indaga en el pasado con el fin de encontrar los mecanismos discursivos y de praxis social de los grupos dominantes frente a los colectivos dominados. Iluminar el pasado ayuda también a entender y, en definitiva, posicionarse en el presente; oficio pues el de historiador que se convierte también en una visión alternativa de la realidad.