Tierra acostumbrada es una larga conversación epistolar con América Latina. De forma crítica, María Lobo indaga en los motivos por los cuales escritores y escritoras de nuestro continente insisten en representarla como una sucesión de pueblos rurales y en situar lo rural en el lugar simbólico del peligro y la violencia. A través de un diálogo con la historia, la teoría literaria y la experiencia personal, revisa los mecanismos culturales que invisibilizaron las ciudades "de media altura" y fijaron a la provincia como un espacio salvaje en el imaginario popular. A partir de nociones como la levedad de Ítalo Calvino, el fantaseo de Sam Shepard y la idea de cristalización de Tomás Eloy Martínez, junto con las miradas de Gabriela Wiener y Eduardo Muslip, propone otras formas de nombrar y habitar el presente.
Con un lenguaje sensible, lúcido y atento a las capas de sentido que conforman algunas formas de las identidades latinoamericanas, Tierra acostumbrada permite desmontar estereotipos y reconocer las huellas urbanas y culturales que atraviesan incluso los paisajes más apartados. Una invitación a pensar cómo contamos —y cómo queremos contar— la tierra que habitamos.
María Lobo (Tucumán, 1977) estudió comunicación y se doctoró en humanidades en la Universidad Nacional de Tucumán, donde actualmente es docente de la carrera de ciencias de la comunicación y de la maestría en escritura creativa.
Es autora de los libros de relatos Un pequeño militante del po (2014) y Santiago (2016), y de las novelas Los planes (2016), El interior afuera (2018), San Miguel (2022, finalista del Premio Nacional de Novela Sara Gallardo), y Ciudad, 1951 (2024, distinguida con el Premio de Novela del Fondo Nacional de las Artes).