A través del diálogo con autores como Quijano, Segato y Lugones, la autora desmonta los lenguajes que legitiman la dominación y propone recuperar el tejido comunitario como forma de resistencia política y afectiva.
Además, incorpora un dossier sobre Violencia Vicaria y el falso ISAP, analizando su instrumentalización en los ámbitos institucionales y del poder judicial como herramienta de disciplinamiento hacia mujeres y niñeces.
Esta obra combina reflexión teórica, experiencia personal y transposición pedagógica, donde el texto invita a repensar los vínculos y a imaginar un horizonte en el cual la transformación feminista se exprese en la vida cotidiana.