El escenario de esta novela es el virreinato de la Nueva Granada en el siglo XVIII, concretamente la costa del Caribe, las riberas de los ríos Magdalena, Cauca y Nechí, y las ciudades de Cartagena de Indias, Mompox y Zaragoza del Nechí, región que es llamada "El País del Oro". Logra así reconstruir el ambiente socioeconómico de la época: el mercado de esclavos de Cartagena; la minería de aluvión, con sus actividades complementarias del comercio y del transporte fluvial en champán, piraguas y canoas; y los talleres de orfebrería de Mompox. Una prosa literaria muy fluida lleva al lector a respirar los aires del río en la selva, a apreciar la belleza de la piel de ébano, a aprender sobre la esclavitud y el papel de la mujer en el origen de las castas en el Virreinato de la Nueva Granada, actual Colombia, dos fenómenos que la opinión pública debate actualmente con máximo interés.