Wagner eterno

EL PAÍS Selección
Free sample

Año 2013, bicentenario del nacimiento de Richard Wagner. EL PAÍS celebra el comienzo de esta gran fiesta cultural del año con el suplemento Babelia dedicado al gran revolucionario musical de la ópera. Rafel Argullol, Antonio Muñoz Molina, Juan Ángel Vela del Campo, Lus Gago, Javier Pérez Senz, Gerard Mortier, Peter Sellars, entre otros, se encargan de actualizar el significado, siempre vivo y polémico, del gran compositor alemán. EL PAÍS, desde que salió a la calle el 4 de mayo de 1976, siempre ha mantenido en sus páginas un espacio destacado para Wagner. La presencia informativa wagneriana en el periódico ha sido y es una constante a lo largo de su historia. El libro contiene prácticamente todas las informaciones y crónicas musicales dedicadas a Wagner desde 1976 hasta la actualidad. Las funciones operísticas de Wagner en los teatros de Bayreuth, Salzburgo, Barcelona (la ciudad española wagneriana por excelencia), Madrid, Milán, París... han sido puntualmente interpretadas por los periodistas, críticos musicales y enviados especiales de EL PAÍS, como en un obligado leitmotiven informativo y cultural cada año. Juan Ángel Vela del Campo, Enrique Franco, Luis Gago, Javier Pérez Senz, Lourdes Morgades, Menene Gras Balaguer, Andrés Ruiz Tarazona, Haro Tecglen, Julio Caro Baroja, Diego A. Manrique y los recordados peregrinos José Comas y Agustí Fancelli nos conducen, con sus crónicas, al mundo siempre vivo, polémico, antiguo y moderno a la vez, de este genio de la cultura europea.
Read more
Collapse
Loading...

Additional Information

Publisher
EL PAÍS Selección
Read more
Collapse
Pages
804
Read more
Collapse
Read more
Collapse
Read more
Collapse
Language
Spanish
Read more
Collapse
Content Protection
This content is DRM protected.
Read more
Collapse
Read Aloud
Available on Android devices
Read more
Collapse

Reading information

Smartphones and Tablets

Install the Google Play Books app for Android and iPad/iPhone. It syncs automatically with your account and allows you to read online or offline wherever you are.

Laptops and Computers

You can read books purchased on Google Play using your computer's web browser.

eReaders and other devices

To read on e-ink devices like the Sony eReader or Barnes & Noble Nook, you'll need to download a file and transfer it to your device. Please follow the detailed Help center instructions to transfer the files to supported eReaders.
 Hace ahora 100 años, el 28 de junio de 1914, dos disparos de un nacionalista serbio en Sarajevo contra el heredero del Imperio Austrohúngaro, Francisco Fernando, desencadenaron la catástrofe de las catástrofes. La Primera Guerra Mundial empezó en agosto y, cuatro años después, había dejado millones de muertos, borrado del mapa cuatro imperios, cambiado el mapa de Europa para siempre. La Revolución Rusa forma parte de este conflicto. El surgimiento de los grandes totalitarismos del siglo XX, el fascismo, el nazismo y el estalinismo, no se puede entender sin lo que ocurrió entre 1914 y 1918. Para muchos historiadores, la Segunda Guerra Mundial es una continuación de la Primera, tanto que algunos lo consideran el mismo conflicto. Hitler fue un soldado herido (y condecorado) en la batalla del Somme y su odio asesino hacia los judíos, que desencadenó el holocausto, se forjó en los años posteriores a la Gran Guerra.

El símbolo máximo de los efectos permanentes de las trincheras sobre la sociedad fueron los llamados gueules casées, los heridos que volvieron del frente desfigurados, mostrando un horror nuevo: los efectos de la unión de la tecnología moderna con la guerra. La Primera Guerra Mundial sigue teniendo muchos efectos concretos sobre la vida cotidiana, desde las millones de bombas sin explotar en los campos de Flandes, que provocan todavía víctimas, hasta los cientos de miles de desaparecidos por no hablar de las fronteras de Oriente Próximo, consecuencia del conflicto, que los yihadistas están tratando actualmente de cambiar en Siria e Irak.

El centenario de la I Guerra Mundial, que los países implicados conmemoran este verano, ha venido acompañado de una avalancha de publicaciones. Las más importantes, como Sonámbulos, de Christopher Clarke, o 1914, de Margaret MacMillan, tratan de aclarar la gran incógnita que rodea todavía este conflicto: ¿Cómo empezó? ¿Cómo fue posible? Clarke defiende una idea que provoca una profunda inquietud: la imprevisibilidad, era más probable que no hubiese ocurrido y, sin embargo, ocurrió, los líderes mundiales avanzaron como sonámbulos hacia el abismo sin saber muy bien lo que estaban haciendo y, desde luego, inconscientes de las consecuencias de sus actos.

La Primera Guerra Mundial es un campo de estudio infinito y apasionante: es el conflicto que definió nuestro mundo y, seguramente, no conozcamos todavía todas sus consecuencias.

Un manual imprescindible para escribir bien.

Un libro de estilo no es una gramática ni un diccionario para el público en general, sino simplemente un código interno de la Redacción. Su propósito consiste en unificar sistemas y formas expresivas, con el fin de dar personalidad al propio medio y facilitar la tarea de los lectores.

El libro de estilo de El País, fruto de la experiencia de 38 años de trabajo, se compone de dos partes: en la primera se exponen los principios éticos del periódico y las normas de redacción, tanto en lo que se refiere a sistemas de trabajo como a la preparación y presentación de originales. La segunda está compuesta básicamente por un diccionario de palabras y otro de siglas. Ambos incluyen las expresiones que el periódico escoge para sí, sin que ello signifique descalificar las demás para el uso general o particular. Se trata por tanto de regular un estilo concreto dentro de los posibles, no de dictar normas para todos los hablantes del español. Y estas decisiones adoptadas mediante autorregulación se ofrecen al público como compromiso de EL PAÍS con sus lectores. Se trata de un código muy autoexigente, tanto en los principios éticos como en el intento de emplear una escritura correcta y precisa, con el máximo respeto al idioma español.

Esta edición, por otra parte, se adapta por primera vez de manera integral a la nueva era de Internet, con normas concretas para la edición de los textos en elpais.com que incluyen reglas sobre el manejo de vídeos, las noticias multimedia, los comentarios de los lectores y, lógicamente, los problemas éticos que se derivan de las nuevas tecnologías. Asimismo, esta edición establece con mayor rigor la distinción de géneros periodísticos como garantía para el lector, de modo que la información, la interpretación, el análisis y los artículos de opinión queden claramente diferenciados.

Comentarios:
«La propiadinámica del periódico seguirá indicándonos fallos y proponiendo nuevas soluciones a los problemas con que nos encontraremos (...). No sólo no rechazamos sino que anhelamos vivamente la colaboración de cuantos en este terreno quieran ayudarnos».
Juan Luis Cebrián, 1980

«En EL PAÍS se ha considerado que son los lectores los propietarios últimos de la información, y los periodistas tan sólo los mediadores entre aquéllos y ésta».
Joaquín Estefanía, 1990

«Este texto nos compromete a todos cuantos hacemos EL PAÍS, y el lector está en su derecho de demandarnos un cumplimiento riguroso».
Jesús Ceberio, 2002

«En este viaje a la globalidad ofrecemos un proyecto de modernización y progreso social, de consolidación de los derechos ciudadanos y avance económico, de equidad y respeto a las minorías que es esencialmente el que hemos compartido con los españoles desde hace décadas».
Javier Moreno, 2014

 El largo viaje de La Roja es un libro donde podemos apreciar el pasado reciente de la selección española de fútbol. Un viaje por el tiempo a través de un país futbolero en el mejor sentido de la palabra.

El libro contiene nueve capítulos, uno por cada mundial. Desde Argentina en 1978 hasta Sudáfrica en 2010. Un largo y penoso periplo con final feliz en Johanesburgo.

Cada capítulo comienza con una entrevista hecha en la actualidad a uno de los protagonistas de cada mundial. Cardeñosa, Salinas, Camacho o Hierro recuerdan aquellos encuentros de la selección española que siempre se saldaban con la eliminación del campeonato. Las portadas (tristes portadas) del periódico, al día siguiente de la derrota, reflejan ese pesimismo tan español y tan atávico.

Los editoriales, las crónicas de los partidos y las columnas de opinión del día después hacen el balance de cada Mundial. Las conclusiones remiten a una selección que “deambula por el mundo sin pena ni gloria”. Olvidar las derrotas presentes y a esperar  otros cuatro años a que renaciera la ilusión...

Hasta 2010. Aquellos días históricos de julio, cuando las calles de España, en un fenómeno social desconocido hasta entonces, se llenaron de gente alegre que festejó a La Roja porque al fin éramos Campeones del Mundo.

El largo viaje de La Roja es una pequeña historia del fútbol español desde el año 1978. Los Mundiales de Fútbol siempre han sido un símbolo donde se condensan las realidades sociales, económicas y políticas de cada país, y el EL PAÍS siempre ha estado ahí para contarlo a sus lectores.

©2019 GoogleSite Terms of ServicePrivacyDevelopersArtistsAbout Google|Location: United StatesLanguage: English (United States)
By purchasing this item, you are transacting with Google Payments and agreeing to the Google Payments Terms of Service and Privacy Notice.