Un clásico de cartas en el que Don Zorro y Don Cerdo echan, con ganas y con gracia, su partida favorita: ¡A pescar!
Siéntate a la mesa. De toda la vida se trata de lo mismo: juntar todos los cofres que puedas — cuatro cartas del mismo valor. Toma una carta, Don Cerdo, y ponte cómodo. La partida ya está servida.
Ahí te esperan los dos de siempre. Don Zorro, astuto como su fama y con un as en la manga. Don Cerdo, bonachón, que no por ello fácil de leer. Quién se queda con el título de rey de los cofres se ve carta a carta — y tú estás en medio.
El dibujo y las animaciones están hechos con el esmero de una buena tarde de naipes: cálidos, claros, con cariño. Se nota cada turno y esa pausa corta en la que el otro está pensando.
¿Te animas? Entonces entra a la partida. Por turnos pides la carta que te falta para cerrar el cofre y, si el otro no la tiene, pescas del mazo. La memoria y el olfato sirven más que alzar la voz. La dificultad la eliges tú, según el día: de ronda suave a partida bien trabada.
¿Quieres ser el rey de los cofres? Entonces fíjate en lo que ya se ha pedido, juega con cabeza y reúne más cofres que los caballeros de enfrente. El título no va con corona. Va con las cartas.
Toma una carta, caballero, ¡que la partida empieza!
Última actualización
29 ago 2026