Para comenzar el servicio, basta con tocar un vaso con varias capas de jarabe. El camarero levanta el recipiente y lo coloca en la cinta transportadora superior. Cada capa se vierte automáticamente en un vaso vacío del mismo color. Los vertidos exitosos hacen avanzar el contador de producción.
Las cintas transportadoras se mueven con cada acción completada, incorporando nuevos vasos vacíos a la rotación. Si no hay un pedido disponible que coincida, la capa actual se desvía a un vaso de almacenamiento temporal en la estación central. Gestionar este almacenamiento evita retrasos operativos.
Se alcanza la meta cuando el proceso de preparación llega a su capacidad máxima. La sesión finaliza si se acumulan seis pedidos en la cinta transportadora a la vez o si los cinco vasos de almacenamiento temporal están ocupados. La precisión y la sincronización garantizan un flujo de trabajo constante.
Vierta capas de colores para completar los pedidos de bebidas.