Los jugadores controlan a un simpático personaje de cerdito que se mueve por paisajes nevados, superando obstáculos, evitando peligros y avanzando. La mecánica principal consiste en controlar el movimiento y los saltos, calculando el momento preciso para esquivar amenazas y llegar a la meta sanos y salvos, poniendo a prueba los reflejos y el ritmo.