Cada coche es una joya o un fiasco. El vendedor sabe cuál es. Tú no.
Un coche con buen aspecto a mitad de precio. El vendedor sonríe y te presiona. Algo no cuadra.
Eres un revendedor de coches. Tu verdadera herramienta no es el dinero, sino el instinto. Un vistazo bajo el capó puede separar la ganga de tu vida de la pérdida que te arruinará.
CADA ANUNCIO ES UN ROMPECABEZAS
Fotos, kilometraje, precio, un vendedor amable. La carrocería y el interior son fáciles de interpretar. El motor, la caja de cambios, la suspensión y el sistema eléctrico no dicen nada. ¿Te arriesgas a ciegas, pagas por una inspección o te vas con la duda? En este simulador de concesionario, el ganador no es el jugador con más dinero, sino el que mejor interpreta el anuncio.
EL MOMENTO DE LA VERDAD
El escáner recorre el coche. Las piezas se iluminan una a una: verde, verde, amarillo… y luego un sello rojo de LIMON. Compruébalo antes de comprar y te irás con más dinero. Si no lo compruebas, recordarás ese motor durante mucho tiempo.
CADA VENDEDOR MIENTE DE FORMA DIFERENTE
El concesionario es honesto y caro. El particular rara vez oculta mucho. El revendedor miente con maestría. Un coche heredado es una auténtica lotería: bajo el polvo del garaje del abuelo puede haber una joya a mitad de precio. Aprende a leer a la gente y el mercado empezará a pagarte.
NEGOCIAR ES UNA LEYENDA
¿Bajar el precio y venderlo hoy mismo, o esperar al comprador que pague el precio completo? Todos los compradores intentan bajar. Acepta, rechaza o contraoferta.
DE COCHES MAL OXIDADOS A VEHÍCULOS DE ALTA CALIDAD
Empiezas con chatarra en un pequeño taller. Luego llega tu propio taller con elevadores, un mecánico, modelos raros y segmentos donde una sola operación te reporta todo el primer mes.
EL NEGOCIO FUNCIONA SIN TI
Contrata a un comprador y un mecánico: buscan anuncios, reparan y venden mientras duermes. Vuelve y cobra.
COLECCIONA TODOS
Cada modelo que revendes se añade a tu álbum. Completar una página te da una bonificación permanente, y tu rango te lleva de novato en el mercadillo a magnate de los coches.
POR QUÉ LA GENTE SIGUE JUGANDO
- Juega donde quieras, sin necesidad de conexión: metro, avión, viaje por carretera.
- Sin atajos de pago: cada dólar se gana con habilidad.
- Cerrar un trato lleva cinco minutos, pero "solo un anuncio más" te puede robar una hora.
- Un nuevo trato del día, el mismo para todos los jugadores.
- Crea tu propio negocio de coches desde cero: taller, reparaciones, negociación, reputación.
Lo compraste por 3000. Lo vendiste por 11 000. O lo perdiste todo por un cuentakilómetros manipulado.
Abre el taller y descubre cuánto vale tu instinto.
¿Un limón o una joya? Inspecciónalo, regatea con ahínco, arréglalo y véndelo con ganancias.