El rompecabezas Chuck-a-Nut se basa en el concepto de "cucharismos", cuando se intercambian los sonidos o sílabas de dos palabras. Un ejemplo sería la frase "encender un fuego" que se convierte en "luchar contra un mentiroso". En el juego, los usuarios reciben dos pistas de dos "cucharismos" y deben encontrar las respuestas correctas. Hay tres pistas para ayudar a los jugadores y un botón "¡Me supera!" si no logran encontrar la respuesta. Una vez que envían sus respuestas, correctas o no, reciben una tarjeta de puntuación con los resultados del día (con las pistas utilizadas y el tiempo empleado) que pueden compartir por mensaje de texto, correo electrónico, etc. Es una actividad diaria corta, divertida y entretenida que entretendrá (y posiblemente inspirará) a usuarios de todas las edades.