¿Y si en lugar de insistirles a tus hijos para que hagan sus tareas, ellos las hicieran por su cuenta y te avisaran cuando terminaran?
Scores of Chores fomenta la responsabilidad en los niños y les ayuda a desarrollar una ética de trabajo saludable al comprender que el buen trabajo y el esfuerzo tienen su recompensa.
Los niños ganan XP (puntos de experiencia) por completar tareas, deberes, leer, hacer recados y otras metas de la vida real. Los padres aprueban el trabajo completado, otorgan puntos y ayudan a los niños a convertir el esfuerzo en recompensas, paga, privilegios o simplemente reconocimiento.
En lugar de otra lista de cosas que tienen que hacer, los niños ven oportunidades para ganar XP, crear rachas, subir de nivel y desbloquear recompensas.
Esto no se trata solo de tareas.
Se trata de crear motivación, fomentar la responsabilidad, promover la independencia y ayudar a los niños a relacionar el esfuerzo con los resultados.
Porque, a diferencia de los juegos, esta XP cuenta.
Scores of Chores ayuda a cambiar la dinámica de:
“¿Limpiaste tu habitación?”
Para:
“¿Puedes aprobar mi XP?”
Los niños preguntan. Los padres aprueban.
Registra el progreso en tareas domésticas, deberes, lectura y recados. Celebra las rachas. Reconoce la constancia. Recompensa el progreso.
Los padres mantienen el control mientras los niños desarrollan autonomía.
Sin configuraciones complicadas.
Sin vincular cuentas interminablemente.
Ninguna gran empresa tecnológica que intente convertir tu hogar en otro producto financiero.
Creado por padres, para padres.
Incluye funciones como XP y niveles, recompensas y soporte para la paga semanal, aprobación de padres, seguimiento del progreso, bonificaciones por rachas, envío de comprobantes opcional, paneles familiares y una configuración sencilla para empezar rápidamente.
Scores of Chores es gratis para empezar.*
Experiencia que cuenta… y da recompensas.
Donde las tareas se convierten en puntos.
Donde los niños ven las tareas como oportunidades.
Donde los niños ganan experiencia.
Los niños buscan experiencia y la adquieren de verdad. Los padres dejan de regañar y empiezan a recompensarlos.