A los jugadores se les presenta una cuadrícula llena de varios símbolos elementales como hidrógeno, oxígeno, carbono, etc. Cada elemento tiene un símbolo y un color únicos para una fácil identificación. Los jugadores deben arrastrar y combinar elementos entre sí para crear nuevos compuestos. Por ejemplo, arrastrar hidrógeno sobre oxígeno crearía una molécula de agua (H2O), arrastrar carbono sobre oxígeno crearía dióxido de carbono (CO2), y así sucesivamente.