Escriban un libro juntos con su abuela o abuelo, su mamá o papá, su pareja u otra persona que amen.
Si son trabajadores sociales o voluntarios que trabajan con personas mayores, ayúdenlos a contar sus historias; quién sabe, mientras buscan cobre, quizás encuentren oro.
Escribirán un libro juntos, pero no se trata realmente del libro. Se trata del tiempo que pasan juntos. De la conversación, el descubrimiento y la atención. A veces se trata de una chispa. Y a veces, se trata de un pequeño milagro.