El juego se desarrolla en un tablero de ajedrez infinito de 4 casillas, donde el jugador controla un peón y avanza una casilla en cada turno. A diferencia del ajedrez tradicional, el jugador puede moverse en diagonal a voluntad. El objetivo es capturar tantas piezas enemigas como sea posible para obtener puntos, evitando ser capturado. Cada pieza tiene un valor de puntuación diferente. El movimiento del jugador es automático, pero se puede acelerar con un doble toque. Los jugadores deben capturar piezas atacantes en un turno para evitar ser capturados, sin escapatoria ante ciertos ataques, como los de los caballos.