Gallinas arriba, cesta abajo. Caen huevos, desliza el dedo a izquierda y derecha para atraparlos. Al principio es fácil, luego las gallinas se emocionan y empiezan a llover huevos desde todos los ángulos. Si fallas tres, se acaba la ronda. Los huevos especiales dan puntos extra, los podridos hay que esquivarlos. Entre rondas desbloqueas cestas nuevas —de mimbre, metal, acolchadas— cada una con un radio de captura ligeramente diferente. Controles sencillos (solo arrastra la cesta), sin historia, sin tutorial después de la primera ronda. Diseñado para jugar con una sola mano en el autobús o en la fila.