Toca los bloques, despeja caminos y resuelve niveles satisfactorios diseñados con precisión y controles sencillos.
Cada bloque se mueve en la dirección indicada, así que cada toque cuenta. Estudia el diseño, elige el orden correcto y observa cómo se resuelve el rompecabezas a medida que las piezas se deslizan. Lo que empieza fácil pronto se convierte en una prueba de concentración, planificación y rapidez de decisiones.