Frechette se confiesa

Sold by Grupo Planeta Spain
1
Free sample

Myles Frechette fue un embajador atípico. No fue el embajador acartonado que decía lo políticamente correcto o acudía a la frase de cajón para hablar de la situación de Colombia. Todo lo contrario. A Frechette le correspondió ser embajador de Estados Unidos en la época más difícil que se recuerde en los últimos 30 años: un gobierno elegido con dineros del narcotráfico.

Y Frechette no se quedó callado. Su papel fue protagónico y polémico. Intervenía en todos los debates, se relacionaba con la dura oposición que soportó el entonces presidente Ernesto Samper y se convirtió en vocero público de las opiniones de Washington. Hoy, ya retirado, Frechette se confiesa con uno de los mejores investigadores: el periodista Gerardo Reyes.

Read more
3.0
1 total
Loading...

Additional Information

Publisher
Grupo Planeta Spain
Read more
Published on
Nov 5, 2015
Read more
Pages
259
Read more
ISBN
9789584247490
Read more
Language
Spanish
Read more
Genres
Language Arts & Disciplines / Journalism
Read more
Content Protection
This content is DRM protected.
Read more
Read Aloud
Available on Android devices
Read more

Reading information

Smartphones and Tablets

Install the Google Play Books app for Android and iPad/iPhone. It syncs automatically with your account and allows you to read online or offline wherever you are.

Laptops and Computers

You can read books purchased on Google Play using your computer's web browser.

eReaders and other devices

To read on e-ink devices like the Sony eReader or Barnes & Noble Nook, you'll need to download a file and transfer it to your device. Please follow the detailed Help center instructions to transfer the files to supported eReaders.
Cómo pasó Bill Gates de trabajar en un garaje a convertirse en un magnate mundial? ¿Por qué el nombre de Nike suele identificarse con el trabajo clandestino y la explotación laboral? ¿Por qué algunas de las marcas más respetadas del mundo se están viendo acosadas por virulentas campañas en su contra? ¿Qué significa todo esto en el contexto del marketing actual y de la globalización? ¿Y qué nos dice sobre el futuro de nuestras comunidades y del mundo en que vivimos? Este libro es, a partes iguales, fruto de la investigación periodística y de la observación de nuestro entorno comercial. Su misión, en principio, es explicar la irritación que amplios sectores de la sociedad están empezando a sentir contra las grandes marcas, así como demostrar que las multinacionales han militarizado a sus oponentes. Pero, de paso, nos invita a un periplo fascinante: desde las más lujosas tiendas de ropa de las grandes ciudades a ciertos talleres de Indonesia en los que el trabajo se convierte en degradación, desde los grandes centros comerciales estadounidenses hasta los cuarteles de los activistas que atentan contra las vallas publicitarias o de los piratas informáticos que han declarado la guerra a las multinacionales que violan los derechos humanos en Asia. A través de un enfoque lúcido y honesto, Naomi Klein desenmascara a la llamada «nueva economía» y desvela el modo en que ha incumplido todas sus promesas. Y para ello no sólo utiliza anécdotas siempre provocativas y a menudo hilarantes, sino que también nos descubre minuciosamente las razones de ese nuevo activismo contra las grandes empresas, un movimiento a escala mundial que ya se está convirtiendo en una verdadera fuerza sociopolítica con la que habrá que empezar a contar.
La historia del primer secuestro en la historia de la aviación de
Estados Unidos

El vuelo 495 de Cubana de Aviación salió de Miami a Varadero el primero
de noviembre de 1958 y nunca llegó a su destino en Cuba. A menos de dos
meses del triunfo de la revolución, cinco jóvenes secuestraron el avión
a nombre del 26 de Julio, el movimiento que lideraba el comandante
guerrillero Fidel Castro. Llevaban
armas, municiones y posiblemente dinero. Fue el primer acto de piratería
aérea en la historia de Estados Unidos, con un agravante: la operación
terminó en una tragedia en la que perdieron la vida más de la mitad de
los pasajeros.
El vuelo 495 de Cubana de Aviación salió de Miami a Varadero el primero
de noviembre de 1958 y nunca llegó a su destino en Cuba. A menos de dos
meses del triunfo de la revolución, cinco jóvenes secuestraron el avión
a nombre del 26 de Julio, el movimiento que lideraba el comandante
guerrillero Fidel Castro. Llevaban armas, municiones y posiblemente
dinero. Fue el primer acto de piratería aérea en la historia de Estados
Unidos, con un agravante: la operación terminó en una tragedia en la que
perdieron la vida más de la mitad de los pasajeros.
Este siniestro quedó en el olvido y la absoluta impunidad. Sin embargo,
durante más de diez años el periodista colombiano Gerardo Reyes Copello,
ganador del Premio Pulitzer, se ha dedicado a esclarecer los hechos.
Recaudó una gran cantidad de información del accidente y del fascinante
contexto histórico en el que ocurrió. Habló con sobrevivientes que
relataron el drama a bordo del avión y con testigos que lo vieron caer;
descubrió documentos secretos inéditos y logró confrontar a uno de los
sospechosos del secuestro. La historia tiene como epicentro el mundo
conspirativo de Miami, una ciudad donde los sótanos de la memoria de
muchos de sus habitantes están llenos de guerras clandestinas y complots
que relatan abiertamente como si el tiempo lo perdonara todo.
A lo largo del libro se presentan los elementos para entender la
conspiración de silencio y desdén que borró de la historia el siniestro
durante más de cincuenta años. Fidel aseguró que no habían autorizado la
operación y su hermano Raúl anunció que llevaría al paredón a los
responsables. Los lectores podrán enterarse del giro que dio el
ultimátum en las páginas de esta obra periodística.

Este libro es la bitácora del poder de ese personaje que ejerció una
influencia tan abrumadora como invisible en la vida de millones de
colombianos a través de una organización dinástica que vivía de la
ilusión de la omnipotencia, como alguna vez lo advirtió Enrique Santos
Calderón. Es la semblanza de un seductor soberbio, sofisticado y mordaz
que impartía sus afectos y rencores a punta de besos y bofetadas, guiado
por las intrigas que le susurraban al oído sus auxiliares de turno.

Cuando un ciudadano de a pie se detiene en una esquina de cualquier
capital de Colombia, seguramente encontrará alguna manifestación actual
o reminiscente del imperio Santo Domingo: una valla de cerveza Águila,
un restaurante Presto, el diario El Espectador colgado de un puesto
ambulante donde se venden jugos Tutti Frutti y agua Brisa, la voz de
Darío Arizmendi, el director de Caracol Radio, o el paso de un avión de
Avianca. Y lo más probable también es que tanto el alcalde de esa ciudad
como el equipo de fútbol, el senador y el representante a la Cámara de
su departamento hubieran sido patrocinados por don Julio Mario Santo
Domingo, un hombre a quien ni el ciudadano ni los políticos vieron pero
que estaba ahí, en sus vidas cotidianas y en otros paisajes más
imperceptibles de la economía, influyendo en sus decisiones diarias, en
las noticias que los asombraban, en el presidente que los gobernaba, en
el carro que manejaban y en las bebidas con que se emborrachaban, todo
esto en un país donde se consume más cerveza que leche pasteurizada.

©2018 GoogleSite Terms of ServicePrivacyDevelopersArtistsAbout Google|Location: United StatesLanguage: English (United States)
By purchasing this item, you are transacting with Google Payments and agreeing to the Google Payments Terms of Service and Privacy Notice.