Un antojo es intenso y parece que durará para siempre. Pero no es así. La mayoría alcanza su punto máximo y desaparece en unos noventa segundos.
En cambio, te ofrece algo que hacer durante esos noventa segundos.
Ábrela cuando te asalte el antojo. Elige cómo te sientes —con nerviosismo o inquietud— y te dará una actividad para hacer hasta que pase.
SUMÉRGETE EN LA OLA
Un círculo de respiración: cuatro segundos inhalando, aguantando, cinco exhalando. Música relajante si quieres, silencio con un toque si no.
COMBÁTELO
Cuando el problema es quedarse quieto. Toques rápidos, una combinación ascendente, una puntuación que superar. Noventa segundos para distraerte.
LO QUE GUARDAS
Tu racha, contada en días. El dinero que ahorras. Hitos a las 24 horas, 72 horas, una semana, un mes, noventa días, seis meses, un año. Cada antojo que has superado. Un diario, si quieres uno: página en blanco, sin indicaciones, sin consejos.
SI RECAES
Tus días sobrios se suman al total de por vida en lugar de desaparecer. El contador se reinicia. El total no. Conservas lo que has ganado.
CUANDO ES MÁS QUE UN ANTOJO
Un toque para llamar o enviar un mensaje a alguien que hayas elegido con anticipación, y un toque para comunicarte con la Línea de Ayuda para el Suicidio y Crisis 988. Configura a tu persona ahora, mientras la situación está tranquila, para que la decisión ya esté tomada cuando la situación se complique.
TUS DATOS SE QUEDAN EN TU TELÉFONO
Sin cuenta. Sin inicio de sesión. Sin anuncios, sin rastreadores, sin análisis. Tu diario y tu racha nunca salen del dispositivo; no podríamos leerlos aunque quisiéramos. Exporta una copia de seguridad cuando quieras y guárdala tú mismo.
En lugar de eso, no es terapia, atención médica ni un servicio de crisis, y no los reemplaza. Es una forma de superar los próximos noventa segundos.
Los antojos alcanzan su punto máximo y desaparecen en 90 segundos. Mejor haz algo con las manos.
Última actualización
5 ago 2026