Toca una flecha para deslizarla en su dirección. Si el camino está despejado, sale del tablero. Si no, choca y te cuesta una vida.
Los bloques caen con la gravedad, cambiando el rompecabezas con cada movimiento.
Elimina todas las flechas antes de que se te acaben las vidas.
Fácil de jugar.
Difícil de resolver.