Cada niño madura a un ritmo diferente según sus propias capacidades genéticas. En un mundo ideal, los educadores podrían adaptar la cantidad saludable de tensión física y mental necesaria para el desarrollo de las personas, ayudando a maximizar las habilidades inherentes a los niños. La personalización de la carga es especialmente importante en los deportes juveniles, donde los entrenamientos que no se ajustan a la condición fisiológica actual pueden sobrecargar los tempranos y tardíos, lo que supone un grave riesgo para la salud y el rendimiento. Ofrecemos un conjunto de herramientas que los padres y los entrenadores pueden usar para monitorear fácilmente el desarrollo de sus hijos y adaptar efectivamente el tipo y la intensidad de su actividad física actual a la condición designada por su nivel de madurez.