Divertido juego de parodia mientras Botty Bird, impulsado por el guff, se eleva a los cielos para alcanzar la victoria.
El pobre Botty Bird tiene alas tan pequeñas que no proporcionan suficiente elevación, por lo que debe tirarse un pedo de su amplia botty para maniobrar los obstáculos en su camino en este interminable juego de vuelo de corredor.
Sin embargo, estos esfuerzos pueden pasar factura y el joven Botty Bird desafortunadamente lo seguirá y defecará de vez en cuando, lo que puede alejarlo de sus tiempos de salto mientras llora de risa.
Muy divertido para todos!